Situaciones han cambiado: la desidia se ha adueñado del panorama social y político. Escándalos que antaño hubiesen tenido mucha más repercusión en la actualidad si quiera son percibidos por la sociedad: Seseña, Forum, Tierra Mágica Distintos factores influyen:
1. Crecimiento sostenido y retención de los tipos de interés y del IPC en base a la contención salarial y el auge de sectores como la construcción y el turismo.
2. Monopolio de los medios de masa.
3. Centralización y oligarquización de los partidos políticos. Casos como los del SOE donde las voces disonantes son apartadas o jubiladas o se imponen candidatos sin primarias, ¡Qué se lo digan a Alemán, cómo le han colocado a López Aguilar!.
4. Oligarquización de la sociedad: Al dar tantas transferencias y concesiones a los gobiernos autonómicos lejos de potenciar el pluralismo lo que ha venido a acarrear es un incremento del intervencionismo, esta vez de los mini-estados autonómicos. El estado-región se introduce en cualquier manifestación política, social, económica. Cualquier atisbo de discrepancia es aplacado inmediatamente.
Todos estos factores concluyen que ante una situación similar, incluso con algunos de los mismos actores como Rubalcada y Perot, la reacción social sea distinta. Garzón entró y salió de la política y perdió todo el respaldo social. En aquel momento del GAL, cuando Eligio Hernández asustado comenzó la desarticulación del aparato fue cuestión de tiempo. Hoy parece que el statement del gobierno tiene amarrados todos sus peones. Garzón no tiene donde huir, no puede huir de la justicia a la política.
Pronto ocurrirán hechos, sin duda, y la respuesta ciudadana depende de Buena Fuente y del IPC.